La primera vez que alguien me explicó la apuesta each-way fue en un pub de St Andrews, viendo The Open de 2016. Un tipo que llevaba veinte años apostando en golf me dijo algo que cambió mi forma de ver este deporte: «En golf, no necesitas acertar al ganador para ganar dinero.» Llevo nueve años dedicándome al análisis de apuestas deportivas de golf y esa frase sigue siendo la mejor definición del each-way que he escuchado.
El golf es un deporte donde un solo torneo reune a 156 jugadores. Las cuotas del ganador suelen arrancar en 6.00 para los favoritos y se disparan a 200.00 o más para los outsiders. Esa dispersión hace que acertar al campeón sea extremadamente difícil. Y aquí es donde el each-way se convierte en la herramienta más inteligente del apostador de golf. Con 38 081 campos de golf repartidos en 206 paises y un circuito profesional que no para de crecer, las oportunidades para este tipo de apuesta son enormes.
En este articulo voy a desglosar la mecánica exacta del each-way, te voy a enseñar a calcular el pago real y, sobre todo, voy a explicarte cuando tiene sentido usarlo y cuando es mejor dejarlo pasar. Sin rodeos, con números concretos.
Mecánica de la apuesta each-way en golf
Recuerdo mi primer each-way como si fuera ayer. Aposté 10 euros a un jugador con cuota 41.00 en el Masters y termine cobrando gracias a su quinto puesto. Me pareció magia. Pero no lo es: es pura matemática con una lógica elegante.
Una apuesta each-way son en realidad dos apuestas separadas que se colocan juntas. La primera es una apuesta al ganador del torneo – el outright clásico. La segunda es una apuesta a que tu jugador termine dentro de un rango de posiciones determinado, normalmente el top-5 o top-6 en los mercados de apuestas de golf más habituales. Cuando apuestas 10 euros each-way, estas arriesgando 20 euros en total: 10 al ganador y 10 al puesto.
La apuesta de puesto – la parte «way» – paga una fracción de la cuota original. Lo más común en golf es 1/4 de la cuota para las cinco primeras posiciones, aunque algunos operadores ofrecen 1/5 o incluso ajustan el número de plazas según el tamaño del field. Un torneo del PGA Tour con 156 jugadores suele pagar top-5 a 1/4, mientras que un evento con field reducido podria limitar a top-3.
Aqui va un dato que muchos pasan por alto: la fracción y el número de plazas varian de un operador a otro para el mismo torneo. Esa diferencia puede significar cientos de euros a lo largo de una temporada. La temporada 2026 del PGA Tour incluye 39 torneos, lo que significa 39 oportunidades de buscar las mejores condiciones each-way antes de apostar.
El each-way tiene una ventaja estructural frente al outright puro: reduce la varianza. En un deporte donde un solo jugador compite contra 155 rivales, tener una red de seguridad que paga si tu selección roza el podio es un seguro inteligente, no una concesión.
Cálculo del pago en una apuesta each-way
Los números no mienten, así que vamos directos al cálculo. Supongamos que apuestas 10 euros each-way a un jugador con cuota 51.00 en un torneo donde el operador ofrece 1/4 de la cuota para el top-5.
Tu inversión total es 20 euros. Si el jugador gana el torneo, cobras ambas partes. La apuesta al ganador paga 10 x 51.00 = 510 euros. La apuesta de puesto paga 10 x ((51.00 – 1) / 4 + 1) = 10 x 13.50 = 135 euros. Total: 645 euros por 20 euros invertidos.
Ahora, si el jugador termina tercero – no gana, pero queda dentro del top-5 – pierdes los 10 euros de la apuesta al ganador, pero cobras la parte de puesto: 135 euros. Tu beneficio neto es de 115 euros. Nada mal para un jugador que ni siquiera gano el torneo.
Donde el cálculo se pone interesante es cuando comparas el each-way con una apuesta directa al top-5. Si ese mismo jugador tiene cuota de 8.00 para top-5 en el mercado directo, una apuesta de 20 euros pagaria 160 euros. Pero con el each-way, la parte de puesto ya te da 135 euros, y si gana, cobras mucho más. En Europa hay alrededor de 8 800 campos de golf y los circuitos profesionales generan decenas de torneos al año – suficientes para que estas diferencias se acumulen de forma significativa.
Un error clásico es olvidar que la apuesta de puesto utiliza una cuota reducida, no la cuota original completa. La formula precisa para el pago de puesto en formato decimal es: stake x ((cuota – 1) / fracción + 1). Grábatela.
Cuándo conviene usar la apuesta each-way
Aqui es donde nueve años de experiencia marcan la diferencia respecto a lo que lees en cualquier guia genérica. El each-way no siempre es la mejor opción, y saber cuando descartarlo es tan importante como saber cuando usarlo.
El each-way brilla con cuotas altas – a partir de 26.00 o más. Con cuotas bajas, la fracción de puesto genera un retorno tan pequeño que no compensa duplicar la apuesta. Si un favorito tiene cuota 8.00, la parte de puesto pagaria apenas 2.75 por euro apostado. Eso no cubre el riesgo adicional.
También funciona especialmente bien en torneos con fields grandes. Un evento de 156 jugadores tiene más dispersión de resultados que un invitational de 72, lo que aumenta la probabilidad de que jugadores con cuotas medias-altas terminen en posiciones de pago. En fields reducidos, las cuotas ya reflejan esa mayor probabilidad y el margen del each-way se estrecha.
Hay torneos donde el each-way es prácticamente obligatorio en mi cartera: los majors. El Masters, el US Open, The Open y el PGA Championship atraen fields potentes donde las sorpresas son habituales. En el Masters de 2025, tres jugadores con cuotas superiores a 40.00 terminaron en el top-5. Si hubieras apostado each-way a cualquiera de ellos, habrias cobrado.
Cuando lo descarto: en eventos con fields muy cortos, en mercados donde la cuota de top-5 directo ofrece mejor valor que la fracción de puesto, o cuando mi análisis señala un jugador que considero candidato firme al título – no al top-5. En ese caso, prefiero concentrar mi stake en el outright puro y maximizar el retorno si mi lectura es correcta.
La clave no es usar el each-way siempre ni descartarlo siempre. Es entender que es una herramienta de gestión de riesgo y aplicarla cuando la estructura del torneo, las cuotas y tu nivel de convicción lo justifican.
